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Exposición "Pinturas, 2016-2017" de David Colinas, 7 de noviembre a 10 de diciembre de 2017.
Una exposición de pinturas de David Colinas en el Museo de León

El pintor David Colinas (León, 1962) muestra una treintena de pinturas sobre papel, cartón y lienzo en el Museo de León. En esta exposición, subtitulada "Colinas de agua", Colinas muestra sus últimas pinturas, realizadas entre 2016 y2017, cuando retomó los pinceles después de haber abandonado su actividad creativa durante un largo periodo de tiempo. Y, cuando lo hizo, sorprendentemente “ahí estaban esperándolo sus bichos, sus esquemáticas figuras humanas, sus incomprensibles palabras, sus jeroglíficos ilegibles… Un universo creativo que parece haber despertado de un largo sueño con muchas ganas de dar guerra”, como escribió Margot Molina en el catálogo de ‘Colinas de sal’, la exposición de David Colinas que se pudo contemplar el pasado mes de junio en lagalería leonesa Ármaga.

Estas nuevas obras de Colinas se sitúan, como las que hacía antaño, entre el expresionismo abstracto y la pintura automática, dentro de un caos armónico en el que se construye un mundo propio.  “Al contemplarlas, uno no puede evitar flashes de Arshile Gorky, Jackson Pollock, Willem de Kooning y, quizás aún con más fuerza de la menos conocida Joan Mitchell”,  anota Molina.

“Trabajo la técnica mixta, mezclo todo. Me gustan mucho los materiales pobres y reciclados como el cartón, telas normales, el algodón o el papel, por supuesto”, señala por su parte este artista capaz de dejarse llevar ante cualquier superficie vacía para construir un caos que, muchas veces, se revela ante sus ojos y adquiere “un orden armónico en el que cada borrón, cada trazo, cada mancha de pintura cobra un sentido”.

El ma rAtlántico que baña las playas del sur de la península, con sus dunas, sus criaturas marinas, el viento de Levante... protagonizan muchos de estos nuevo scuadros, algunos de gran formato, y que, como apunta Molina, se convierten así en “una fiesta a la que siempre están invitados sus colores: rojo, amarillo,verde, azul, blanco y negro”.

“El pintor, casi de forma automática, se constituye en notario del paisaje que habita desde su casa de La Muela, una colina en el término de Vejer de la Frontera (Cádiz),y plasma también su realidad tierra adentro. Solo hay que dejar los convencionalismos a un lado y mirar”, resume Molina.



 
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